Inventar es fácil, se puede aprender y México lo requiere
Dr. Eduardo Ruiz Esparza
Director de Administración y Finanzas
AXTEL
Inventar es fácil , se puede aprender y México lo requiere.
México puede aprender a inventar y necesita hacerlo, ya que India, China y Brasil, sus competidores futuros más importantes en mercados internacionales, se preparan y avanzan a toda velocidad, en donde los números de ingenieros de China e India en particular que se gradúan cada año , son varias veces el número de ingenieros que se gradúan en México, incrementando la brecha cada día.
Para tener la oportunidad de competir como país en ese entorno, el adoptar la innovación como bandera nacional es un camino viable y sólido, que nos puede llevar a dominar nichos de servicios y productos de manera sustentable. Para masificar la innovación requerimos entender los mitos y realidades de la innovación, para adoptarla como el arma más poderosa de nuestros productos y servicios, que masificada desde nuestros jóvenes y empresarios de PYMES podría llevar nuestro bono demográfico a tener una posibilidad real de tener éxito y ganar una posición competitiva relevante y sustentable para México , en especial en el mercado de EUA.
El primer mito tiene que ver con los científicos, con todo respeto, la innovación se puede dar en cualquier ámbito y nivel escolar. Ha habido inventos, como el de Andrés Bermudez, migrante iletrado, que Inventó una máquina de siembra de tomate por la que obtuvo el apodo de “Rey del tomate” e hizo con ella una fortuna. Su capacidad de observación, conocimiento de las pizcas e ingenio lo llevaron a innovar al llevar sus ideas al mercado. Es claro que si se incorpora la ciencia , se puede llegar a realizar innovaciones más complejas y quizás más profundas.
El segundo mito tiene que ver con la inspiración, que los grandes inventos vienen de momentos de iluminación , Newton viendo caer una manzana, etc. Hoy se han desarrollado metodologías que nos permiten llegar a la posibilidad de generar una patente a través de pasos sencillos que seguir.
Un tercer mito tiene que ver con que los que desarrollan patentes se hacen millonarios, por la manera como se han generado la mayoría de las patentes, solo un 96% llegan al mercado , volviéndose invenciones. La manera más efectiva de innovar inicia con la detección de una carencia, evolución o necesidad de mercado y desde ahí buscar el concepto inventivo que maximiza sus posibilidades de llegar al mercado.
La innovación se puede ir aprendiendo en varias fases , iniciando con la incorporación de ciertos principios a nuestra manera de actuar y pensar ,con ellos tendremos conversaciones más ricas en torno a las problemáticas que generan la posibilidad de una innovación.
Una segunda fase incorpora una metodología que se divide en cuatro partes: Definir el problema, evaluar , seleccionar la herramienta a usar y después adecuar la solución a la problemática analizada.
Con lo esbozado arriba quiero reiterar que ya hay maneras de innovar sistemáticamente, iniciando con una problemática específica definida por nosotros.
Esto es , si existe la “Innovación bajo Demanda” y se puede aprender y masificar de manera relativamente fácil.
Iniciemos la campaña de tomar la innovación como bandera nacional.




















